21 de febrero de 2009

sábado, 31 de enero de 2009

El próximo sábado 21 de febrero de 2009, a partir de las 5 de la tarde en el Templo San Miguel Arcángel del Barrio el Río, se realizará un Concierto de Música Cristiana:


"SEMBRANDO LA PAZ EN EL NOMBRE DE DIOS"

EN EL MARCO DE LA MISIÓN DIOCESANA


Te esperamos...

IVº Domingo del Tiempo Ordinario, 1 de febrero de 2009

viernes, 30 de enero de 2009
Combatir el mal a fuerza de bien
“Ojalá escuchen hoy la voz del Señor: No endurezcan su corazón”


Iº lectura: Deut 18, 15-20; Salmo: 94; IIº lectura: 1Cor 7, 32-35; Evangelio: Mc 1, 21-28

Escuchar, reflexionar y actuar: tres actitudes que todo cristiano debiera asumir como compromiso de vida y como parte del proceso evangelizador en el cual todos estamos llamados a ser partícipes. La vida cotidiana nos sigue presentando situaciones en algunos casos desagradables, en otros casos confortables y llenas de la presencia de Dios.

Jesús el maestro que enseña con autoridad…
La palabra autoridad expresa poder, potestad, facultad…en algunos casos se perfila en “el poder que tiene una persona sobre otra que le está subordinada. Persona revestida de algún poder o mando”. De Jesús se decía eso, que enseñaba de ese modo, ya que tenía y tiene la facultad y el poder para actuar como quien es: verdadero Dios. Su autoridad es ejercida con cariño, ternura y amor. Es la potestad de llevar a todos un mensaje de esperanza, sin exclusión, sin esclavitud, ya que muchos creen que ejercer la autoridad es esclavizar a los demás, y no es así. El Evangelio de este día muestra la autoridad de Jesús ante la gente y ante el espíritu inmundo, quien ante la omnipotencia no tuvo otra opción que alejarse. Lo que Jesús enseña es prioridad para el hombre de hoy, es la semblanza del amor profundo que el maestro por excelencia nos tiene, es el ejemplo que debemos seguir y en la vía que debe ser encaminada nuestra vida. El cristiano puede y debe unirse a Jesús para eliminar de su vida cualquier tipo de maldad, rencor, odio, violencia, elementos que se radican en el mundo debido al espacio en el cual el maligno se desenvuelve. Jesús, el maestro, da ejemplo de autoridad con la cual se extiende el Evangelio a todos, como una enseñanza novedosa en la cual se subliman los detalles de amor que tiene Dios en su plan de salvación para con todos y cada uno de nosotros. Es por ello que nuestra mirada debe dirigirse a la nueva evangelización, a ser discípulos de fe y esperanza que desea llevar al pueblo de Dios la verdadera enseñanza que es camino de paz y justicia. Unámonos a Dios, a su amor y su misericordia; unámonos cada vez más e Él como miembros de la Iglesia que somos; unámonos a los pobres y excluidos, protagonistas del mensaje de Jesús; unámonos entre nosotros en fraternidad, testigos de la verdad y luchadores constantes de paz, contra todo tipo de maldad, de violencia y de injusticia que pueda existir: el arma del cristiano es la paz.

María, Reina de la paz
María guía el corazón y la vida del hombre a seguir la voz de Dios, a escuchar y vivir las enseñanzas de su hijo y a alejar de nuestra vida la presencia del maligno. Cada día ofrezcamos detalles de amor a María Santísima por nuestra conversión, por los enfermos, por quien lo necesita y por la Misión Diocesana en la que todos somos parte fundamental con la oración y el trabajo. Así sea.

P. José Lucio León Duque
joselucio70@gmail.com

IIIº Domingo del Tiempo Ordinario, 25 de enero de 2009

domingo, 25 de enero de 2009
Levantarse, ir y predicar…
“Está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio”

Iº lectura: Jon 3, 1-5.10; Salmo: 24; IIº lectura: ICor 7, 29-31; Evangelio: Mc 1, 14-20

El inicio del momento de evangelización en la diócesis y en Venezuela, marca una pauta importante y fundamental para todos y cada uno de los cristianos. Levantarse e ir a predicar el mensaje de Dios; arrepentirnos y convertirnos, siguiendo el camino que el Señor nos indica, son signos de que “el momento es apremiante” y por tanto, es nuestro deber seguir caminando en nombre de Dios, aquí y ahora, en cada instante y en cada lugar.

Creer y vivir el Evangelio
La vida cristiana está radicada en el amor a Dios y la fe que tenemos en Él. La situación actual que vivimos en Venezuela y en el mundo, nos ofrece la oportunidad de ser discípulos del Maestro del amor y por ende, de predicar en voz alta lo que desea el Señor del hombre de hoy: “Vengan conmigo y les haré pescadores de hombres; crean en el Evangelio”. ¿Será posible seguir los pasos de Cristo en medio de la necedad y la indiferencia que tantas veces se presenta? La llamada de Señor a aquellos pescadores es la misma que hace a todos nosotros. El mensaje de Cristo implica, ante todo, una respuesta, ya que se nos invita a convertirnos, a desear mejorar en todo y a ser verdaderos seguidores del maestro del amor. En segundo lugar, la conversión que nos hace cambiar de vida, nos lleva a creer más en el Evangelio y a entender, en tercer lugar que somos los responsables de transmitir esa palabra. Es una buena noticia que tenemos en nuestras manos para extenderla con convicción, con fe y esperanza. Encontrar al Mesías y sentir la fuerza de su invitación es la llamada que nos debe mover a evangelizar, y dicho mensaje debe ser llevado a todos sin excepción y con decisión. Es posible seguir a Jesucristo, es posible adherirnos a su vida, es posible orar con el Él y por Él, es posible ser discípulos de Jesús y dar testimonio de ello. Basta creer, levantarse, ir y predicar…

María nos llama a seguir a su hijo…
Acerquémonos a Jesús a través de María nuestra madre del cielo. Ella nos guía por sendas de paz y de bondad y nos llama a seguir a su hijo: “hagan lo que Él les diga”. Dispongámonos a seguir a Jesús, seamos sinceros con Dios y con nosotros mismos, dejemos el miedo y esforcémonos cada día por seguir el camino que nos lleva a la paz. Aunque muchos digan luchar por la paz y busquen otros fines, continuemos con nuestro ideal: en el nombre de Dios, como sus discípulos y sus testigos, nos unimos a Él, en espíritu y verdad, con adhesión total y sin exclusión alguna…

Pidamos al Señor con fe, en este día en que se recuerda la Conversión de San Pablo, que la unidad de los cristianos sea para todos motivo de evangelización y de participación en la Iglesia, como verdaderos discípulos de Jesús a quien nos unimos en Espíritu y Verdad en la Misión a la que estamos llamados.

P. José Lucio León Duque
joselucio70@gmail.com

Te esperamos este Domingo 11 de enero de 2009

lunes, 5 de enero de 2009

Domingo 11 de Enero de 2009, a partir de las 8.00 de la mañana, te invitamos a compartir en la Vendimia y el Ropero que se llevarán a cabo frente al Templo Parroquial...Te esperamos para que compartas con nosotros y podamos seguir construyendo y cultivando lo material y lo espiritual...
viernes, 2 de enero de 2009
2009: un itinerario de esperanza
“Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.”

Las expectativas de un nuevo año, se presentan como un momento especial en el cual los propósitos y las esperanzas se mezclan con la duda y la incertidumbre. Cuántas palabras, cuántos mensajes, cuántas promesas… Durante estos días hemos sido testigos de lo que es primordial para muchas personas: lo material…Jesús nace cada día en medio de su pueblo, en el corazón del hombre y de la mujer que desean vivir en paz y en armonía. El Santo Padre Benedicto XVI en su mensaje para la jornada mundial por la paz de este año nos dice: “dirijo al comienzo de un año nuevo una calurosa invitación a cada discípulo de Cristo, así como a toda persona de buena voluntad, para que ensanche su corazón hacia las necesidades de los pobres, haciendo cuanto le sea concretamente posible para salir a su encuentro. En efecto, sigue siendo incontestablemente verdadero el axioma según el cual «combatir la pobreza es construir la paz».” Esta invitación, entre otras cosas, es lo que debe impulsar la evangelización diocesana a la que nos estamos preparando. Debemos comprometernos, como discípulos que somos, a construir y edificar el reino de Dios en la actualidad, en el corazón de todos, sin excluir a nadie. La palabra de Dios para hoy es clara y precisa, y es por ello que se nos invita cada vez más a bendecir a Dios por su Hijo Jesús, por la salvación que nos regala a todos.

Con María Santísima, Madre de Dios, caminamos en la esperanza…
María Santísima, madre de Dios y madre nuestra nos acompaña en este itinerario de esperanza. Nos guía por sendas de justicia, de paz, de comprensión, de igualdad. Se nos invita, por tanto, a proclamar el nombre de Dios a todos y en todas partes; a dar testimonio de vida en medio de las comunidades como verdaderos cristianos y a instruir nos cada vez más para llevar el mensaje correcto y veraz que proviene del amor de Dios. En este nuevo año que comienza, junto a los proyectos que la Iglesia diocesana nos presenta y en los cuales debemos participar plenamente, sin dudas y con confianza total en aquel que nos da su fuerza y su amor, debemos tener en cuenta la oración que cada día debemos elevar a Dios por la Iglesia, el Santo Padre, los obispos, nuestro obispo, los sacerdotes, religiosos y religiosas y todo el pueblo santo de Dios. La oración es la base que nos ayuda a construir la civilización del amor, a creer, vivir y anunciar el Evangelio y a unirnos cada vez más a Dios y entre nosotros para llevar el mensaje de la verdad que el mundo de hoy necesita. Luchemos juntos, en nombre de Dios, para fomentar la esperanza y la paz, en medio de un mundo que muchas veces se sumerge en la indiferencia y en las crisis sociales, políticas y económicas. Dios bendiga a todos, a cada una de las familias y a cada corazón, que este año sea de esperanza plena en Dios que nos guía y en María que nos cubre con su manto de amor maternal…Así sea….
P. José Lucio León Duque